Teuchitlán se situó como la mayor crisis política interna en lo que va del sexenio, ante la cual se pusieron en evidencia las limitaciones de acción de la Presidenta Sheinbaum para enfrentar las herencias negras de su tutor, un desafío diario para su gestión
Unas fotos, con zapatos, ropas y enseres personales que localizaron buscadoras en Teuchitlán, Jalisco, hicieron rememorar el horror de los campos de exterminio nazi e impidieron las maniobras evasivas del gobierno, que buscó minimizar el drama de los desaparecidos, y obligaron a la Presidenta a dar la cara ante la infamia.
En el juego geopolítico al que están destinadas las acciones a veces incomprensibles de un Trump sin límites, el gobierno de México es un actor menor, que débil arrastra la carga negativa del narcotráfico y no encuentra más opción que rogar y ceder bajo amenaza.
Maestre manipulador de doble cara, López Obrador aseguraba a los trabajadores de AHMSA que trabajaba para resolver la crisis que el mismo causó en la acerera con delitos inventados, mientras en una de sus repetidas “dobladas” ante Washington canceló la única propuesta seria de inversión para restituir su operación.
...nuestro país en mayor medida se mantiene como un maquilador, ensamblador con piezas e insumos que en buena parte provienen del exterior, y ha sostenido de atractivo básicamente mano de obra competitiva, sin impulsar desde los gobiernos desarrollo científico que genere una amplia base tecnológica propia y sin siquiera, por ejemplo, invertir en infraestructura que apoye ese frágil modelo.